viernes, 27 de enero de 2017

Ultimo control oncológico... y última entrada de este blog

¡Saludos!

De mi anterior entrada han transcurrido seis meses, y hay una buena noticia que he debido contar aquí antes: el 3 de noviembre nació mi primer nieto, hijo de Jorge, a quien he mencionado a propósito de su tratamiento por linfoma de Hodgkin. Sí, él también es un sobreviviente y su salud está estupendamente. Así como estupendamente está su hijo Pascal:

Aquí, de pocos días de nacido
Ésta, de hace pocos días
Como puede verse, está creciendo aceleradamente, y cada día está más hermoso y más querido.

Esta vida que comienza puede dar esperanza a quienes, como nosotros hace ya casi diez años, están hoy luchando contra el cáncer, sometiéndose a quimioterapia y otros tratamientos.

Seguramente les resultará esperanzador también leer que hoy tuve mi último control oncológico. No el más reciente, sino verdaderamente el último: la oncólogo, Dra. María Angelina Pérez, me dijo: "usted está perfectamente, no tiene que volver más, sino a sus controles de rutina con el gastroenterólogo y el urólogo". ¿No es una buena noticia? Eso no significa que no pueda morir de cáncer algún día, pero creo que es tan probable que así sea como de que sea de cualquier otra cosa (y espero que ese día esté muy lejano todavía. Ya lo dijo Woody Allen: No es que tenga miedo a morir, simplemente no quiero estar allí cuando ocurra 😉).

Así que ¡no abandonen la lucha, que sí es posible vencer! Vuelvo a compartir este inspirador dibujo que tenía nuestra oncólogo, la Dra. Esther Arbona -a quien tanto tiene que agradecer nuestra familia- en su consultorio:


¡Sigue luchando!, aunque mucha gente cree que un diagnóstico de cáncer es una condena de muerte, ¡no es así!: somos muchos quienes hemos superado la enfermedad y podido seguir adelante con nuestras vidas y, como lo demuestra la llegada de Pascal, dar nueva vida, así que: ¡adelante, ánimo, que sí es posible superar estos momentos difíciles!

Con esta entrada cierro, pues, este blog. A través de él compartí todo el proceso de mi quimioterapia y muchas informaciones relacionadas, recibí mucho apoyo durante aquellos días duros, di apoyo también a mi vez a quienes me pidieron alguna vez orientaciones y consejos, hice varios muy buenos amigos, con quienes conservo contacto: me encontré con Claus en Buenos Aires (y después en Caracas), con Bernardino (y Lidu) en Mallorca. Con ellos pasamos momentos inolvidables, y nos seguiremos viendo con toda seguridad.

No escribiré más en el blog, aunque seguiré recibiendo los comentarios que aquí se escriban, y los responderé también.

¡Abrazos!,
Alejandro