martes, 24 de marzo de 2009

Procesión de la Divina Pastora 2009

¡Hace tiempo que no andaba por aquí!
El año comenzó muy bien para nosotros; la salud muy bien: tanto la de Jorge y la mía como la de todos los demás de la familia.
En los primeros días de enero Carmen me dijo: "Tenemos que ir este año a visitar la Divina Pastora en Barquisimeto". Le respondí: "Todavía estamos a tiempo de ir a la procesión [que es el 14]. ¿Quieres que vayamos?" "¡Bueeeno!", fue su respuesta. Busqo de un concurso en el Pedagógico de Barquisimeto, y tenían habitaciones disponibué el teléfono del Hotel Canaima donde había estado en 2008 cuando fui juradles. Reservé de una vez, y el martes 13 arrancamos para allá.
Esa misma tarde, luego de almorzar en “Los caldos de la abuela”, restaurante típico de Barquisimeto, nos fuimos hasta Santa Rosa. Tuvimos que dejar el carro a varias cuadras porque ya el acceso estaba cerrado para los vehículos. ¡Bastante gente!, pero muchísima menos esa tarde que el año pasado cuando fuimos el mismo día de la procesión. Aquella vez ni se podía ver nada de la plaza de la gentará que había allí (segunda foto, ésta de 2008). Por ejemplo, aquella vez ni nos enteramos de que había un palomar (tercera foto, de este año).
El 14 nos levantamos temprano y fuimos a desayunar con calma. Del año pasado ya sabíamos que la procesión no comenzaría antes de las 11 y pico. Al bajar a la recepción del hotel vimos en la televisión que como a las 10 comenzaría una misa en la plaza, antes de la salida, así que estábamos tranquilos. Cerca de las 11 regresamos al hotel a dejar el carro y pedimos en la recepción que nos llamaran un taxi. La misa no había terminado todavía. Como en 10 minutos ya estábamos cerquita de Santa Rosa, prácticamente en el mismo lugar donde habíamos dejado el carro la tarde anterior.
Nos fuimos acercando al Restaurant Tiuna, en la Av. Jacinto Lara, donde sabíamos que sería la primera parada de la virgen. Allí había una tarima donde estaba un grupo de bailaoras. Al principio nos resultó algo extraño, pero después caímos en la cuenta de que la Virgen de la Divina Pastora, la original, es de Sevilla.
Allí estuvimos un buen rato, disfrutando del espectáculo. ¡Hacía un día estupendo! Finalmente, pasó la Virgen, encabezando la procesión. A su paso en la tarima hicieron sonar unas sevillanas.
De allí, seguimos caminando, a ratos siguiendo la procesión, a ratos intentando cortar camino para esperarla más adelante; viendo diversas tarimas con gaitas, música larense… mucha alegría y mucha fe. Gente de todas las condiciones, de todas las edades, caminando sus 7 kilómetros y pico.
Yo pensaba que este año no iríamos, pero ya ven que no aguanté dos pedías.
Aquí hay más fotos:
http://picasaweb.google.es/avasquezd/ProcesiNDivinaPastora2009
Al día siguiente pasamos por Tintorero a comprar algunas artesanías. Por cierto, desayunamos muy rico allí, en el Restaurant Tintorero, donde ofrecían varios platos de chivo, entre ellos Chivo al vino, que nos llamó la atención, pero no era hora como para eso. ¡Volveremos!
De allí seguimos a Carora, a almorzar en el Club Torres con su memorable lomo prensao, que ya conocimos cuando fuimos a hacer la visita de Bodegas Pomar en febrero de 2007. Tan memorable como el lomo es el dulce de leche de paleta, otra especialidad caroreña. Fuimos luego de almorzar a visitar la Fundación Alirio Díaz, que no conocíamos.
Allí tienen una interesante exposición con instrumentos y muchas fotos de la vida y trayectoria artística del Maestro. Nos encantó Carora, y la placidez de sus calles del centro histórico.
De regreso buscamos la quesera Las Cumbres, que hace excelentes quesos de cabra de diversos tipos, tanto frescos como curados (éstos buenísimos), pero dimos vueltas y vueltas y no la conseguimos. Teníamos unos números de teléfono, pero nadie respondió. ¡Lástima!