miércoles, 28 de octubre de 2009

De viaje

Últimamente no he estado escribiendo sino después de mis exámenes de control. En esta ocasión lo hago para contar que he estado de visita en casa de mi hijo Jorge en Los Angeles. Ya tengo varias semanas fuera de casa. Antes de llegar aquí pasé una semana en Florida en casa de mi sobrina María Gabriela y su bella familia. Ella y Juancho, su esposo, realmente nos colmaron de atenciones. Mi hermano Enrique y su esposa Lulú viajaron con nosotros desde Caracas y fueron nuestros cicerones en Wellington y sus alrededores. Lo pasamos muy bien con todos ellos.

De allí nos vinimos a Los Angeles, donde nos esperaban Jorge y Ónix, su esposa. También nos recibieron estupendamente y hemos paseado y conocido mucho. Con ellos celebramos nuestros 33 años de casados. Hace ya casi tres semanas llegó de Venezuela Diego, nuestro otro hijo (ya el lunes se le terminan las vacaciones). Con él hemos seguido paseando: nos fuimos por cinco días a San Francisco, donde llegamos a casa de mi sobrina Valeria (en realidad en San Mateo, a unos 20 minutos de SF). Ella y su esposo Julio nos trataron no menos bien. Han sido todos extremadamente amables.

De regreso a Los Angeles, celebramos todos juntos el XXX cumpleaños de Jorge. Unos días después volvimos a arrancar con Diego, esta vez hacia Las Vegas y el Gran Cañón. En Las Vegas asistimos a uno de los espectáculos del Cirque du Soleil: "Ka", realmente maravilloso. En el Gran Cañón nos extasiamos con tanta grandeza y nos maravilló el cambiante colorido de ese lugar tan especial.

A continuación algunas fotos de este periplo:

En los jardines de la American Orchid Society
en Florida, con Enrique y Lulú




En los canales de Venice Beach,
cerca de donde trabaja Jorge




Con Valeria en Ghirardelli Square, en San Francisco



Con Diego en el Gran Cañón

Más fotos: http://picasaweb.google.com/avasquezd

Después de este resumen tan apretado, no me queda sino comentar rápidamente que he estado leyendo el libro Anticáncer, de David Servan-Schreiber, que me recomendó Carmen Cano, amiga que me escribe con frecuencia desde Madrid, y me parece sumamente útil para nosotros, sobrevivientes de cáncer. Se refiere en detalle, entre otras cosas, a la importancia de la alimentación. Analiza uno por uno muchos alimentos que nos pueden ayudar y otros que nos conviene evitar a toda costa. Más adelante, ya con más calma pienso referirme con mas detalle a los diferentes aspectos del libro, y coincido con Carmen en que es muy importante leerlo.

Muchos saludos a todos, y hasta pronto.

martes, 8 de septiembre de 2009

Resultados de colonoscopia

Como decía en la anterior entrada, quedó pendiente una nueva colonoscopia para extirpar (resecar es el término que usan los médicos) un pólipo que quedó pendiente. Pues, hoy se hizo. Pasé toda la semana nuevamente a punta de laxante, domingo y lunes a dieta líquida (¡un domingo a dieta líquida, qué horror!), la del lunes puros líquidos claros, sin cremitas para el almuerzo ni nada, sólo consomé. Lo raro es que no sentí hambre, tal vez por la forma como me alimento ahora. También he aprendido a tomarme el Fleet (fosfosoda) de un tirón, como me enseñó mi hijo Jorge con el contraste que hay que tomar antes de las tomografías, aunque el contraste no es ni la décima parte de lo desagradable que el Fleet, así que ya no me resulta tan horrible la preparación. Pues sí, hoy se hizo la colonoscopia y pudo resecarse el pólipo. Se envió a patología para la biopsia, pero de la vez anterior ya se había tomado muestras de él. Hoy ya estaban los resultados de ambas muestras (del primer pólipo y de parte de éste segundo) . Del primero dice que es un adenoma tubular y del segundo, un granuloma piogénico polipoide, y que no se observaron atipias (es decir, célular malignas). En ambos casos se trata de formaciones benignas.

Dice la Wikipedia:
Los adenomas son claramente premalignos, y únicamente una minoría se transforman en cáncer. Los estudios de detección precoz en la población general y las autopsias, han revelado que los pólipos adenomatosos en el colon se pueden encontrar en un 30% de las personas de edad media o avanzada. Teniendo en cuenta esta prevalencia y la incidencia conocida de cánceres colorrectales, parece que menos del 1% de los pólipos llegan a ser malignos. Los factores que determinan la transformación maligna de un adenoma son:
  1. El tamaño del adenoma o del pólipo, de tal manera que cuanto mayor sea el tamaño mayor será la probabilidad de cáncer, siendo insignificante (menor del 2%) en lesiones menores de 1,5 cm, intermedia (2 a 10%) en lesiones de 1,5 a 2,5 cm de tamaño y alta (10%) en lesiones mayores de 2,5 cm.
  2. El tipo histológico, de forma que la probabilidad de transformación en una carcinoma es del 40% en un adenoma velloso y del 5% en un adenoma tubular.
Del granuloma piogénico (o piógeno) dice MedlinePlus:
Es una pequeña protuberancia rojiza en la piel que sangra con facilidad debido a un número anormalmente alto de vasos sanguíneos.

La causa exacta del granuloma piógeno es desconocida, pero éstos aparecen frecuentemente después de una lesión y con frecuencia ocurren en las manos, los brazos o la cara.
En mi caso no fue en la piel sino en uno de los puntos de la anastomosis, es decir donde el colon se reconectó luego de extirpar la parte que tenía el tumor.

Quiere decir que todo en el resultado de esa biopsia son buenas noticias.

Debo admitir, sin embargo, que en algún momento mi optimismo flaqueó algo cuando, un par de días después de que supe que tenía esos pólipos, comencé a preguntarme "...¿y si son malignos?...", "...¿y si tengo que someterme a quimioterapia otra vez?..." y, francamente, sentí miedo. No obstante, eso pasó pronto. Seguí teniendo la conciencia de que era una posibilidad, pero dejó de asustarme. Pensé en algo que le decía a José Ortiz en respuesta a uno de sus comentarios, en el post Procesión de la Divina Pastora 2009
Tenemos que vivir con la confianza de que estamos sanos, aún a sabiendas de que en algún momento eso pudiese cambiar. Y si tuviésemos que enfrentarnos a la enfermedad nuevamente, ¡pues, habrá que hacerlo con todas las herramientas a nuestro alcance!

viernes, 28 de agosto de 2009

Cita de control - 25 de agosto

El martes 11 fui a hacerme la colonoscopia de control (ya hacía seis meses de la última). Resultó que, después de una semana tomando laxante, un día de dieta líquida y los desagradables Fleet (oral y enema) la preparación no fue suficiente. Claro, me entero de eso luego de despertarme de la sedación completa bajo la que me hacen el estudio. ¡Tiempo y esfuerzo perdido! Debo prepararme nuevamente para el jueves 20: redoblar el laxante, dos días de dieta líquida e intentarlo de nuevo. Pudo hacerse entonces la colonoscopia. Se encontró un pólipo de 0,5 cm (de aspecto benigno), que se retiró y se envió a patología para hacer una biopsia y otro de más de 1 cm que no pudo ser retirado porque ¡la preparación todavía no fue suficiente! El gastroenterólogo me dio cita para el 8 de septiembre para revisar los resultados de la biopsia.

El jueves 13 me hice tomografía de abdomen y pelvis y placa de tórax. Los resultados estuvieron listos una semana después. Todo bien. La tomografía indica eventración (la que ya fue resuelta quirúrgicamente, pero la malla no se ve en las imágenes tomográficas). De resto, resultados normales.

El viernes 21 fui al laboratorio a hacerme los exámenes de sangre. No me di cuenta de que la orden del Dr. Salazar incluía también orina y heces y no llevé esas muestras, así que debí volver el lunes en la mañana a llevarlas.

Ambas visitas al laboratorio estuvieron coronadas por experiencias gastronómicas: como nos es habitual, el viernes después de la toma de sangre fuimos a desayunar en Arepa Factory, de la que ya he escrito anteriormente aquí. Allí tenemos servicio personalizado, gracias a la amistad de mi hermano Enrique (que trabaja en el vecindario) con Maribel, la encantadora empleada que toma las órdenes en la arepera. En lugar de llamarnos por número como a todo el mundo, anuncia por el micrófono "Sr. Alejandro...". Comí una cabresa (queso de cabra, albahaca, tomate y aceite de oliva), y Carmen una capresa de berenjena. Siempre excelentes las arepas, al igual que el café. El lunes fui al laboratorio cerca del mediodía, y como había quedado con unos amigos del Pedagógico en encontrarnos en el restaurant Panini para almorzar, atravesé la Av. Francisco de Miranda y caminé hasta allá; son unas pocas cuadras. Tienen una carta bastante amplia de ensaladas, pastas, pizzas, algunos platos de carne y pescado. Pedí una pasta bucanera, con camarones, calamares y almejas. Estaba bien, pero nada impresionante. Acompañamos con un Valpolicella, sorprendentemente más barato que los chilenos en la misma carta de vinos. Fresco, pero tampoco impresionante.

Al pasar dejando las muestras, ya estaban listos los resultados del examen de sangre: todos los valores muy bien, especialmente el antígeno carcinoembrionario (0,6 contra 1,0 que tenía en febrero), el antígeno prostático (0,98, muy lejos de 4 que es el límite de seguridad; en febrero tenía 0,91) y el colesterol y los triglicéridos que nunca había tenido tan bajos (189 y 58, respectivamente). Estos últimos valores los atribuyo a nuestra nueva dieta y al ejercicio, que sigo haciendo regularmente (tal vez tenga que ver también con las propiedades del vino tinto, je je).

El martes a las 4:30 recogí los resultados que faltaban y me anuncié en ARSUVE. Pasamos a la consulta poco después de las 5. La enfermera me pesó (81,900), y me midió la temperatura y la presión sanguínea (de chamo: 11 - 8). La Dra. Arbona (esta vez no hubo sorpresas: no me cambiaron a otro oncólogo) me encontró muy bien, me confirmó que no hay tal eventración, que la malla está en su lugar y me felicitó por los valores sanguíneos. Me dijo que valdría la pena no esperar a tener el resultado de la biopsia del primer pólipo para extraer el segundo, sobre todo teniendo en cuenta que vamos a viajar pronto y después del 8 ya no tendría tiempo de hacerlo, así que al día siguiente llamé al Dr. Vethencourt (mi gastroenterólogo) y fijamos para el mismo 8 la nueva colonoscopia. ¡Tendré que prepararme mejor todavía!

Cita de control - 12 de febrero

Releyendo los últimos posts, advierto que nunca mencioné mi control de febrero pasado. Tenía cita con la Dra. Arbona, pero al anunciarme en la recepción de ARSUVE me informaron que me vería el Dr. Héctor Salazar. Pensamos que la doctora no estaba en la clínica, que tal vez estaría de viaje. Carmen se rió mucho de mí, diciéndome que estaba haciendo pucheros porque no me vería nuestra querida Dra. Arbona, je je. Llevaba mis resultados de colonoscopia, tomografía y laboratorio: todo muy bien. El Dr. Salazar me examinó y me encontró muy bien en el examen físico. Cuando ya estaba terminando la consulta la Dra. Arbona pasó por el pasillo y nos vio: ¿y qué hacen ustedes aquí?..., Pues..., en consulta con el Dr. Salazar, creíamos que tú no estabas..." Era que tenía muchos pacientes de primera vez, cuyas consultas son más largas y le pasaron algunos de los "viejos" a otros oncólogos del grupo. Vio mis exámenes y me confirmó que todo estaba muy bien. ...y me dio mi abrazo, fuerte y confortante (...y dejé de hacer pucheros, ja ja ja).

martes, 24 de marzo de 2009

Procesión de la Divina Pastora 2009

¡Hace tiempo que no andaba por aquí!
El año comenzó muy bien para nosotros; la salud muy bien: tanto la de Jorge y la mía como la de todos los demás de la familia.
En los primeros días de enero Carmen me dijo: "Tenemos que ir este año a visitar la Divina Pastora en Barquisimeto". Le respondí: "Todavía estamos a tiempo de ir a la procesión [que es el 14]. ¿Quieres que vayamos?" "¡Bueeeno!", fue su respuesta. Busqo de un concurso en el Pedagógico de Barquisimeto, y tenían habitaciones disponibué el teléfono del Hotel Canaima donde había estado en 2008 cuando fui juradles. Reservé de una vez, y el martes 13 arrancamos para allá.
Esa misma tarde, luego de almorzar en “Los caldos de la abuela”, restaurante típico de Barquisimeto, nos fuimos hasta Santa Rosa. Tuvimos que dejar el carro a varias cuadras porque ya el acceso estaba cerrado para los vehículos. ¡Bastante gente!, pero muchísima menos esa tarde que el año pasado cuando fuimos el mismo día de la procesión. Aquella vez ni se podía ver nada de la plaza de la gentará que había allí (segunda foto, ésta de 2008). Por ejemplo, aquella vez ni nos enteramos de que había un palomar (tercera foto, de este año).
El 14 nos levantamos temprano y fuimos a desayunar con calma. Del año pasado ya sabíamos que la procesión no comenzaría antes de las 11 y pico. Al bajar a la recepción del hotel vimos en la televisión que como a las 10 comenzaría una misa en la plaza, antes de la salida, así que estábamos tranquilos. Cerca de las 11 regresamos al hotel a dejar el carro y pedimos en la recepción que nos llamaran un taxi. La misa no había terminado todavía. Como en 10 minutos ya estábamos cerquita de Santa Rosa, prácticamente en el mismo lugar donde habíamos dejado el carro la tarde anterior.
Nos fuimos acercando al Restaurant Tiuna, en la Av. Jacinto Lara, donde sabíamos que sería la primera parada de la virgen. Allí había una tarima donde estaba un grupo de bailaoras. Al principio nos resultó algo extraño, pero después caímos en la cuenta de que la Virgen de la Divina Pastora, la original, es de Sevilla.
Allí estuvimos un buen rato, disfrutando del espectáculo. ¡Hacía un día estupendo! Finalmente, pasó la Virgen, encabezando la procesión. A su paso en la tarima hicieron sonar unas sevillanas.
De allí, seguimos caminando, a ratos siguiendo la procesión, a ratos intentando cortar camino para esperarla más adelante; viendo diversas tarimas con gaitas, música larense… mucha alegría y mucha fe. Gente de todas las condiciones, de todas las edades, caminando sus 7 kilómetros y pico.
Yo pensaba que este año no iríamos, pero ya ven que no aguanté dos pedías.
Aquí hay más fotos:
http://picasaweb.google.es/avasquezd/ProcesiNDivinaPastora2009
Al día siguiente pasamos por Tintorero a comprar algunas artesanías. Por cierto, desayunamos muy rico allí, en el Restaurant Tintorero, donde ofrecían varios platos de chivo, entre ellos Chivo al vino, que nos llamó la atención, pero no era hora como para eso. ¡Volveremos!
De allí seguimos a Carora, a almorzar en el Club Torres con su memorable lomo prensao, que ya conocimos cuando fuimos a hacer la visita de Bodegas Pomar en febrero de 2007. Tan memorable como el lomo es el dulce de leche de paleta, otra especialidad caroreña. Fuimos luego de almorzar a visitar la Fundación Alirio Díaz, que no conocíamos.
Allí tienen una interesante exposición con instrumentos y muchas fotos de la vida y trayectoria artística del Maestro. Nos encantó Carora, y la placidez de sus calles del centro histórico.
De regreso buscamos la quesera Las Cumbres, que hace excelentes quesos de cabra de diversos tipos, tanto frescos como curados (éstos buenísimos), pero dimos vueltas y vueltas y no la conseguimos. Teníamos unos números de teléfono, pero nadie respondió. ¡Lástima!