domingo, 10 de agosto de 2008

Pozo Suruapo

Ayer fuimos a almorzar, como inicio de las fiestas patronales para despedir a Jorge, a Pozo Suruapo, un restaurant y posada en las cercanías de San José de los Altos. Lo habíamos visto en un programa de Así cocina Soucy hace algún tiempo, y desde entonces nos propusimos ir. El lugar es muy bello, en la ladera de la montaña, lleno de vegetación y de muchas flores y salpicado de las esculturas de hierro de Germán Cabrera, dueño de Pozo Suruapo junto con Natacha de León, su esposa. Tienen un menú único que ellos definen como parrilla de fusión uruguaya-venezolana, y la describen así en su página web:
Se comienza sirviendo cachapitas con queso telita aliñado al pesto. Se sigue con arepitas de maíz y plátano verde, acompañadas de cremas caseras de berenjenas asadas, salsa de culantro silvestre, mayonesa casera de ajo, chimichurri uruguayo, salsa picante y pan integral casero de ajo porro o granola, hecho al momento. Se continúa sirviendo chorizos de ajo sobre lecho de rugula, morcillas con salsa de parchita y pollo a la parrilla con salsa de naranja. La parrilla se acompaña con ensalada de tomate y rugula. La carne es solomo de cuerito tierno de novillo, que se puede acompañar con las salsas antes mencionadas. El menú incluye los postres; quesillo casero o arroz con leche y en ocasiones también hay cabello de angel. Todo esto es servido en una bella vajilla de gres con el emblema de la posada.
...y fue exactamente así..., y sí había cabello de ángel. Todo estupendo y la carne sumamente tierna. El sitio estaba lleno (hay que reservar), pero la atención fue muy cálida y eficiente de parte de sus dueños, Germán y Natacha, y del resto del personal. Mientras almorzábamos cayó un palo de agua, pero hasta eso lo disfrutamos en ese ambiente tan agradable.

Cita de control - 8 de agosto

El viernes pasado, 08/08/08 tanto Jorge como yo tuvimos consulta con la Dra. Arbona. Nos encontró de lo mejor a ambos.

Mis resultados de laboratorio están muy bien. Ya los de colonoscopia y tomografía los había comentado en recientes posts. En particular, el valor del antígeno carcinoembrionario vuelve a ser el mismo que tenia antes de la operación del tumor del colon: 0,7, y es el más bajo que he tenido (llegó a ser de 2,1 en octubre del año pasado). He bajado algo de peso (¡parece mentira!). Aunque no he estado haciendo mucho ejercicio , sí estoy comiendo menos, y en la noche con frecuencia ceno sólo con frutas. En marzo, antes de la operación de la eventración, tenía 97, y ahora estoy pesando 94.

Jorge le pidió a la doctora la referencia para un buen especialista en el área de Los Angeles, pues ahora sí está lista su visa para irse a trabajar allá, con la misma empresa con la que trabaja desde aquí. El viaje debe ser a fines de este mes. La consulta de diciembre, con exámenes de laboratorio será allá (él le mandará sus resultados por correo), y la de dentro de seis meses, en febrero, con tomografía, ella sugiere que sea aquí.

La Dra. Arbona leyó el post anterior en el que Bernardino cuenta su experiencia con la quimioterapia, y me comentó que le parece muy importante que personas que pasan por esta situación puedan saber de primera mano qué se siente (o qué se podría sentir: no todos los casos son iguales, ni todos los organismos reaccionan de la misma manera).

sábado, 2 de agosto de 2008

Desde Palma de Mallorca

Recientemente me escribió un nuevo amigo, Bernardino Salom, desde Palma de Mallorca. Acaba de terminar (el 23 de julio pasado) su quimioterapia con Folfox, y en su primer correo me dice:
...me ha sido muy útil al ver que otra gente con éste problema como yo mismo sale del pozo lleno de fuerza y vitalidad, me alegra el que después de un año de la operación todo te vaya muy bien y espero que así sea por mucho tiempo. Repito, tu diario me ha servido para coger animo y tan solo me queda mandarte un saludo y darte la enhorabuena.
Bernardino tiene casi mi misma edad y, ¡hablando de fuerza y vitalidad!, hace dos meses -o sea que empezó durante la quimio- está tomando clases de baile de sevillanas para presentarse en la festividad de San Mauricio, patrón de su gremio, el de los tintoreros y lavanderos. En un segundo correo, al yo preguntarle cómo le fue con su terapia, me cuenta:
Referente a lo que me preguntas ¿Como ha sido mi proceso?: y por si sirve a alguien más, puedo decirte que mi proceso ha sido casi al dedillo de lo que relatas de tu terapia, me operaron el 23 de Diciembre de 2007 extirpándome el tumor y posteriormente me pusieron un porta-cath para, a través del mismo, traspasar el medicamento y después debía de llevar conectada una bomba portátil para proseguir el tratamiento 48 horas más, la cual me permitía libertad de movimientos para lo que necesitase, desde pasear ó bien hacer ciertos trabajos.

Las repercusiones que han delimitado mi vida diaria han sido mínimas ya que pensaba que no podría hacer ciertas faenas o movimientos, la verdad es que desde el primer día me levanto cada día a las 6.00 de la mañana, asisto al trabajo a nivel de empresa particular y con el consiguiente descanso de comida al mediodía, termino mi jornada de trabajo sobre las 9.00 de la tarde, todo esto lo hago sin ningún esfuerzo especial, limitándome a no hacer fuerza bruta en exceso ya que, eso sí, no me lo permite el tratamiento. Además desde hace dos meses estoy acudiendo a unas clases de baile de sevillanas (baile folklórico español) ya que en el mes de Septiembre tenemos que participar en un musical con motivo de la festividad del patrón de nuestro gremio de tintorerías y lavanderías.

Los síntomas que me ha ocasionado han sido mas bien escasos, resaltando perdida de apetito, falta de sabor en los alimentos, nauseas sin vómitos, hormigueo en los dedos de las manos y pies, también en la planta de los pies, dificultades al ingerir bebidas ó comidas frías, ligera fatiga para hacer esfuerzos pesados, no así para hacer la vida cotidiana y poca cosa mas.

Lo que si querría destacar es que desde el primer momento en que me diagnosticaron el tumor y a pesar de que en primera instancia fue como un jarro de agua fría, asumí la enfermedad y la gravedad que ésta podría tener, lo cual me ha aportado fuerza y valor para superarla no claudicando en ningún momento siendo optimista de cara al futuro, creo que esto es fundamental para cualquier persona con esta alteración, “fortaleza y convicción” para superarla.

En estos momentos he terminado la terapia el miércoles pasado día 23 de Julio y estoy a la espera de que pasados tres meses hacer una analítica y un TAC, para ver los resultados en la consulta de la doctora.

En resumidas cuentas, pasada una segunda fase del proceso a esperas de resultados, viviendo la vida con absoluta normalidad, siendo consciente del proceso que me ha tocado al azar, pero como dicen en el argot taurino cuando el torero entra en la plaza a lidiar , “¡Suerte, maestro y al Toro!”.

Un abrazo y saludos a Jorge.
¿No es un hermoso mensaje de valor, fe y esperanza?