domingo, 27 de abril de 2008

Cita de control - 25 de abril

El pasado viernes tuvimos consulta de control tanto Jorge como yo: a él le tocó a las 3 p.m. y a mí a las 3:30. Yo había tenido que hacerme un ecosonograma hepático el lunes, para tener el informe a tiempo para la consulta, y los dos nos hicimos exámenes de laboratorio el jueves en la mañana. Ya el lunes al terminar el examen la médico que me atendió me dijo que el hígado se veía limpiecito, y que vesícula, páncreas, bazo y riñones estaban bien también. Los resultados del laboratorio, de los dos, también están muy bien. Mi valor del antígeno carcinoembrionario fue de 1.2, mientras que en octubre lo tenía en 2.1, y en enero en 2.0. Jorge no tiene que hacerse ese examen, porque no es significativo en el caso de linfoma de Hodgkin. La Dra. Arbona nos encontró muy bien a ambos en el examen físico. Revisó la placa de mi eco hepático (no se limita a leer el informe) y lo encontró muy bien. Así que ¡prueba superada!

miércoles, 9 de abril de 2008

Otro cierre

¡Tiempo sin asomarme por aquí!, ¿verdad?

El pasado lunes 31 de marzo me operaron nuevamente, esta vez de la eventración que quedó como consecuencia de la primera operación, y a la vez me retiraron el catéter con el que se me administró la quimioterapia. Así que con eso termino de cerrar un gran ciclo.

Esta operación se fue demorando porque no quisimos perder una semana que teníamos programada en Margarita. Allí estuvimos del 7 al 14 de marzo.

El 8 era el cumpleaños de Carmen y lo celebramos en un restaurant del que habíamos leído muy buenos comentarios: La Casa de Esther, en la población de Pedro González. La verdad es que la comida y la atención estuvieron a la altura de la ocasión. Tequeños a la Esther, con masa de plátanos y batata, servidos con chutney de jengibre (foto 1), filete en salsa ahumada de erizos y vieiras, curry-masala de cazón, budín de queso con coulis de guayaba (foto 2) y helado de auyama servido sobre arroz con leche fueron la entrada, los platos y los postres por los que nos decidimos. Volveremos, aunque sea nada más que para probar los calamares rellenos con chorizo y pistachos. Otro restaurant que conocimos y que recomendamos ampliamente es La Pimienta, en Porlamar.

Antes de ir a tomar el ferry paramos en Conejeros a comernos nuestras últimas empanadas del viaje, de cazón, de chorizo y de camarones, y entramos al mercado a comprar unos ajíes margariteños, unos tomates idem, que terminaron quedándosenos después en la nevera de Diego en Maturín. El siguiente fin de semana vino a Caracas y nos trajo los ajíes. Los tomates se los comió.

Al regreso de Margarita, seguimos de Puerto La Cruz hacia Maturín para pasar el fin de semana con Diego, allá donde está trabajando. Lo pasamos muy bien con él. El domingo fuimos a conocer la Cueva del Guácharo, visita que teníamos pendiente desde nuestra luna de miel, cuando nos llegamos un día hasta allá desde Puerto La Cruz, pero no había visitas a la cueva, no recordamos por qué. Al regreso de la cueva hacia Caripe, comimos en un restaurancito bien agradable, llamado algo así como "Vista al valle" (puedo buscar el nombre exacto en la Guía de Valentina Quintero, donde lo habíamos visto reseñado).

Después de comer pasamos al otro lado de la carretera a ver unas orquídeas en una casita, y Carmen se compró una muy bonita. Pasamos un buen rato allí, conversando con la señora que las vendía y su esposo que, como dice ella misma, es quien tiene buena mano para las matas. Ellos cuentan que hace varios años tenían un jardincito, y los turistas que pasaban por el frente se paraban para comprar, pero ellos no vendían. Siguieron la sugerencia que les daban y terminaron montando un vivero donde tienen muchos tipos de orquídeas que se les dan muy bien en ese clima, y gracias a la buena mano del señor. En el restaurant, Carmen había preguntado dónde podría comprar orquídeas por esos lados, y la señora le dijo que llegando a Caripe había un buen vivero, así que tuvimos que pararnos allá, porque si no ¡quién la aguanta! Había muchas interesantes, y se compró tres, entre ellas una muy extraña que no conocía (en la foto).